Lydia Bosch, a sus 62 años: “Me levanto a las 7 de la mañana, hago una hora de cardio y desayuno cosas distintas”


Lydia Bosch sostiene una rutina física que empieza antes del desayuno. A los 62 años, prioriza una caminata de una hora, hecha con zancada larga, abdomen activo y atención sobre cada paso.
A ese trabajo aeróbico suma dos o tres sesiones semanales de entrenamiento de fuerza y una primera comida que cambia según el día. Claras, cereales, queso fresco, frutos secos, fruta o una crema casera de cacao aparecen entre sus opciones.
“Me levanto a las 7 de la mañana, hago una hora de cardio y desayuno cosas distintas”, contó Lydia Bosch al describir el comienzo de su jornada.
Durante años eligió correr. Con el tiempo modificó esa práctica porque ya no obtenía la misma respuesta y pasó a caminar todos los días durante una hora.
Bosch explicó como es su manera de caminar, en la que alarga la zancada, contrae el glúteo, mantiene activo el abdomen y presta atención a cada paso para maximizar el esfuerzo de esta actividad.
A esa hora diaria suma entrenamientos de gimnasio dos o tres veces por semana. La frecuencia apunta a conservar fuerza y acompañar los cambios físicos de la edad.
El desayuno de Lydia Bosch cambia según el día. “A veces tomo cinco claras con cereales y pomelo, otros días, cereales con queso fresco, frutos secos y fresitas. Otros, como chocolate, pero para no abusar del azúcar“, explicó sobre la primera comida del día que hace.
Las claras aportan proteína, mientras que los cereales pueden sumar energía después de la actividad. Cuando son integrales, conservan más fibra que las versiones refinadas y pueden prolongar la saciedad.
Otra variante incluye cereales con queso fresco, frutos secos y frutillas. MedlinePlus incluye huevos, lácteos, nueces, frutas y granos integrales entre los alimentos que aportan nutrientes importantes con la edad.
Los frutos secos concentran grasas insaturadas, fibra y algo de proteína. También tienen una densidad calórica alta, por lo que conviene incorporarlos en porciones moderadas.
Para esos días que Bosch busca comer algo dulce explicó que tiene un método para darse ese “gustito”, pero no alejarse de lo saludable. “Para hacer mi chocolate: le pongo nueces, cacao puro, un poquito de miel y un plátano. Me lo dejo en un bote de cristal, en la nevera y me lo pongo dentro de las tortitas de avena, como si fuese un crepe”, contó.
Fuente: www.clarin.com



